miércoles, 1 de abril de 2020


Personajes de la independencia de México

José María Morelos
 nació en Valladolid (Michoacán) el 30 de septiembre de 1765. Sus padres fueron José Manuel Morelos y Juana Pérez-Pavón. Estudió en el Seminario de Valladolid y se graduó en Artes en la Real y Pontificia Universidad de México. Desde 1798 fue cura de varios pueblos de Michoacán.
En 1810 se incorporó a las filas de Miguel Hidalgo, quien lo nombró jefe de los insurgentes del sur de México, y le encargó tomar Acapulco. Después de la muerte de Hidalgo (1811), Morelos conquistó la mayor parte del sur y centro del país. En 1812, tomó Oaxaca.
También organizó el Congreso de Anáhuac, el que en 1814 aprobó la primera Constitución de Apatzingán, que tuvo carácter liberal republicano. Sin embargo, los criollos le negaron ayuda, y apoyaron la restauración absolutista del rey Fernando VII y la sanguinaria represión del virrey Félix María Calleja. Tras varios reveses militares, Morelos fue capturado en noviembre de 1815. Fue condenado por herejía y traición. Murió fusilado el 22 de diciembre de 1815. Sus restos descansan en la Columna de la Independencia. 

Vicente Guerrero

Nació en Tixtla, en el actual estado de Guerrero, el 10 de agosto de 1782. Fue presidente constitucional de México del 1 de abril al 17 de diciembre de 1829. Murió en Cuilapan, Oaxaca, el 14 de febrero de 1831.
Era un peón en las haciendas azucareras de Tierra Caliente cuando se unió a la Guerra de Independencia. A la muerte de Morelos, fue reconocido como generalísimo de los ejércitos insurgentes y, de hecho, el último de sus caudillos. En 1821 aceptó pactar con Agustín de Iturbide la Independencia y se adhirió al Plan de Iguala. Se pronunció contra Iturbide cuando éste se convirtió en emperador y, en contraparte, apoyó el establecimiento de la República. En 1828 perdió las elecciones presidenciales, pero gracias al “Motín de la Acordada” consiguió que el Congreso lo pusiera al frente del Ejecutivo. Meses después se rebeló en su contra el vicepresidente Anastasio Bustamante, a quien salió a combatir. Durante su ausencia, el Congreso lo declaró “imposibilitado mentalmente para gobernar”. Sin apoyos de ninguna especie, Guerrero se refugió en las montañas del sur. A principios de febrero de 1831 fue traicionado y fusilado. Sus restos descansan en la Columna de la Independencia.


Francisco Javier Mina
 (Xavier) nació en Navarra (España) el 6 de julio de 1789. Fue hijo de Juan José Mina y de María Larrea. Estudió matemáticas y humanidades en el Seminario de Pamplona.
Desde 1808 contra las tropas napoleónicas que invadieron España. En 1810, fue capturado por los franceses. Estuvo encarcelado en París hasta 1814. Al regresar a España se unió a los liberales que exigían el respeto a la Constitución de Cádiz, por lo que fue perseguido por los seguidores de Fernando VII. Esto lo obligó a refugiarse en Inglaterra.
En marzo de 1817 llegó a Tamaulipas para colaborar en la Independencia de México. Se internó en San Luis Potosí, donde intervino en varias batallas hasta que fue capturado el 27 de octubre de 1817 en Guanajuato. Fue fusilado en el Cerro del Borrego el 11 de noviembre del mismo año. Sus restos descansan en la Columna de la Independencia.


NICOLAS BRAVO
Nació en Chilpancingo, en el actual estado de Guerrero, el 10 de septiembre de 1786. Ocupó la Presidencia de México en tres ocasiones: del 11 al 17 de julio de 1839, como sustituto; con la misma designación, del 26 de octubre de 1842 al 14 de mayo del año siguiente; y como presidente interino, entre el 28 de julio y el 6 de agosto de 1846. Murió en la hacienda de Chichihualco, Guerrero, el 22 de abril de 1854.
Insurgente de intachable trayectoria, se convirtió en el hombre de confianza de José María Morelos. Militar valeroso y magnánimo con el enemigo, en una ocasión perdonó la vida a 200 realistas. Cayó preso en 1817; al salir en libertad, apoyó el Plan de Iguala. Fue el primer vicepresidente de México (1824-1829), jefe de operaciones contra Vicente Guerrero (1829-1831), presidente del Congreso y jefe del Ejército del Norte (1837). Su notorio historial militar no tuvo equivalente en su actividad política. En las tres ocasiones que ocupó la Presidencia fungió como protector de los intereses de Antonio López de Santa Anna. Como gobernante, fue medroso y tibio. En 1842 disolvió el Congreso, que pretendía discutir una nueva Constitución contraria al caudillo veracruzano. Más tarde, en 1847, fue comandante en jefe de la capital del país, posición desde la que organizó la defensa del Castillo de Chapultepec frente a la invasión estadounidense.
Sus restos descansan en la Columna de la Independencia


JUAN ALDAMA

Nació en San Miguel el Grande, Guanajuato. Hermano de Ignacio y tío de Mariano y Antonio, del mismo apellido, héroes también de la Independencia. Capitán del Regimiento de la Reina, conspiraba desde 1809.
Enterado del descubrimiento de la subversión en septiembre de 1810, marchó a Dolores para prevenir a Hidalgo. Quiso impedir el inicio de la lucha. Recibió en Celaya el grado de mariscal. Como teniente coronel participó en la batalla del Monte de las Cruces. Se opuso, con Allende, a retirarse y sostuvo la conveniencia de marchar sobre la capital. Acompañó a Allende a defender Guanajuato; tomó parte en la batalla del Puente de Calderón.
Marchó hacia el Norte y propuso trasladarse a Estados Unidos para buscar elementos de guerra. Sorprendido con los caudillos de la Independencia en Acatita de Baján, se le llevó a Chihuahua donde se le procesó. Lo fusilaron el 26 de junio de 1811 y su cabeza fue expuesta en la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato. En 1823 lo declararon Héroe de la Patria. León de los Aldama, en Guanajuato, lleva ese nombre en honor de los insurgentes de ese apellido. Sus restos descansan en la Columna de la Independencia.

IGNACIO ALLENDE UNZAGA

Ignacio Allende nació en San Miguel el Grande, hoy de Allende, el 21 de enero de 1769. Sus padres fueron Domingo Allende y María Ana de Unzaga. Siguió la carrera militar y sirvió en un regimiento de caballería.
Desde 1808 se vinculó a los conspiradores de Querétaro. El 16 de septiembre de 1810 estalló el movimiento emancipador, liderado por el cura Miguel Hidalgo. Allende fue nombrado Capitán General y asistió a toma de la Alhóndiga de Granaditas. Después de la victoria en Monte de las Cruces propuso la toma de Ciudad de México, pero el cura Hidalgo ordenó el repligue. Después de la derrota en Puente de Calderón, Hidalgo fue destituido y Allende asumió el mando del ejército patriota.
Cuando intentaba reorganizar sus fuerzas, Allende fue capturado en Acatita de Baján. Los realistas lo llevaron a Chihuahua, donde lo fusilaron el 26 de junio de 1811. Su cabeza fue expuesta en la Alhóndiga de Granaditas, hasta la consumación de la Independencia, junto con las de Hidalgo, Aldama y Jiménez. Sus restos descansan en la Columna de la Independencia

MARIANO JIMENEZ
Mariano Jiménez nació en San Luís Potosí el 18 de agosto de 1781. Realizó sus estudios básicos en su ciudad natal y después partió a la Ciudad de México para seguir la carrera de ingeniero de minas en el Colegio de Minería, habiéndose graduado en el año de 1804. Como era razonable esperar, decidió establecerse en la ciudad de Guanajuato y allí contrajo matrimonio.
Apenas unos meses después de su enlace matrimonial, Don Miguel Hidalgo dio el grito de independencia en Dolores, Guanajuato y fue el 28 de septiembre de 1810, cuando Jiménez se presentó ante el caudillo Miguel Hidalgo y Costilla para ofrecer sus servicios en favor de la causa. Cuando realizó el ataque a la Alhóndiga de Granaditas el joven ingeniero Jiménez lo acompañó en la lucha. En virtud de sus conocimientos técnicos, Hidalgo le asignó la tarea de construir cañones, trabajo que Jiménez realizo con presteza y singular eficiencia. Obtiene el grado de coronel y es puesto a la vanguardia del ejército y a cargo de la línea de artillería. Jiménez obtiene, junto con Allende un sonado triunfo en la batalla de Las Cruces y es ascendido a teniente general.
Por órdenes de Hidalgo, Mariano Jiménez viajó a la ciudad de México en misión pacífica, para solicitar al Virrey la entrega de la capital al movimiento independentista, pero la respuesta fue la amenaza de repelerlo violentamente.
Después de participar en varias de las acciones militares del movimiento de independencia, en Consejo de Generales se tomó la decisión de nombrar a Jiménez general en jefe del Ejército del Norte. Cuando iba camino de Saltillo, se topó con el ejército realista de Antonio Cordero a la altura de Agua Nueva. Tras reñida batalla Cordero salió derrotado, recuperando los insurgentes el armamento y para su buena suerte, muchos de los hombres de la parte enemiga que recibieron el indulto de Jiménez y decidieron unirse a la causa de la Independencia. En Saltillo Mariano Jiménez se reunió con los demás hombres del movimiento y con ellos se dirigió rumbo a los Estados Unidos de acuerdo con el plan que se habían trazado. Pero la fortuna les dio la espalda y al llegar a Acatita de Baján fueron sorprendidos y trasladados a Chihuahua, para hacerles un juicio y dictarles sentencia de muerte.
Jiménez fue fusilado el 26 de julio de 1811, junto con Juan Aldama e Ignacio Allende. Su cabeza fue expuesta en la Alhóndiga de Granaditas, hasta la consumación de la Independencia, junto con las de Hidalgo, Aldama y Allende.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario